La protección de las finanzas y los dispositivos personales es una prioridad indispensable para cualquier persona que viaje al extranjero. Francisco Luis de Andrés, ingeniero informático con más de 25 años de experiencia en ciberseguridad, advirtió en ' National Geographic ' que el desconocimiento sobre las medidas de protección y las legislaciones internacionales facilita que cualquier transacción cotidiana pueda llevar a ser víctima de un fraude. Uno de los mayores peligros reside en la pérdida de control sobre la información de las tarjetas de crédito. En Europa existen regulaciones como la normativa PCI DSS para el pago electrónico, pero las leyes relacionadas con la privacidad de datos son débiles o inexistentes en muchos otros destinos. Esta laguna legal implica que, al abonar servicios en hoteles, restaurantes o comercios, tus datos bancarios pueden ser interceptados o almacenados sin garantías de seguridad ni responsabilidad por parte del establecimiento. La recomendación principal del asesor independiente de la Agencia Europea de Ciberseguridad (ENISA) y de la Comisión Europea es reducir la dependencia de las tarjetas y recurrir a métodos físicos tradicionales y controlados. Es decir, lo más adecuado sería llevar efectivo en pequeñas cantidades y guardar el resto en la caja fuerte del alojamiento. Sin embargo, hay situaciones en las que es inevitable hacer uso de las tarjetas para realizar algunos pagos durante el viaje. Para ello, el consultor establece una regla de oro: «Nunca dar una tarjeta a un camarero, nunca a un recepcionista, siempre pongo yo la tarjeta, y la tarjeta no la pierdo de vista en ningún momento». También aconseja extremar la precaución con los pagos desde dispositivos móviles, recomendado activar la tecnología NFC (la que permite pagar) solo al efectuar el cobro y desactivarla al momento. Otra medida extra es usar tarjetas de prepago con saldo limitado para disminuir todo lo posible el impacto económico en caso de sufrir una clonación. La seguridad financiera es la parte más relevante al viajar, pero no debemos dejar de lado la protección del resto de nuestros datos digitales. Por ello, conviene asegurar el contenido almacenado en todos nuestros dispositivos. «Nuestros datos valen más que nuestros dispositivos», afirmó el experto, «protege primero la información y el resto (el móvil, el portátil, la cámara) será simplemente reemplazable». «El dispositivo tiene un valor material, pero los datos que van ahí dentro valen muchísimo más», continuó, «con un disco cifrado, aunque alguien pudiera acceder al ordenador o al móvil, no alcanzaría a los datos». Para conseguir una buena protección sin contar con conocimientos informáticos avanzados, propone activar el cifrado de disco nativo que integran sistemas como Windows, macOS, Android e iOS, utilizar contraseñas de más de 13 caracteres combinadas con un segundo factor de autenticación y mantener copias de seguridad sincronizadas en la nube. «El problema de conectarse a wifi de hoteles o aeropuertos es que suelen crear muchos puntos de acceso falsos», avisó el asesor sobre el uso de redes públicas, tan utilizadas durante las estancias en el extranjero y que desaconseja, «cuando te conectas a ellos, toda la información que transmites es automáticamente recogida por quien te está intentando espiar o robar datos». «Si tenemos que usar el wifi del hotel o estamos en un país donde no es posible navegar con el móvil, sería interesante utilizar VPN», recomendó como escudo, «algún sistema de seguridad que cifre el tráfico de salida de mi dispositivo, que no permita que alguien pueda leer lo que estoy haciendo a través de esa conexión». Sin embargo, la mejor alternativa es «conectarte con tu móvil, activar un 'hotspot wifi' y con el portátil conectarte a través de la red segura de tu móvil».
Francisco Luis, experto en ciberseguridad: «Si vas a viajar, lo más seguro es llevar dinero en efectivo y poquito. Dosifícalo con una caja fuerte en el hotel»
Escrito el 22/09/2026