La IA favorece al PSOE y al nacionalismo cuando se le pregunta a quién votar en España

Escrito el 20/03/2026
(abc)

La inteligencia artificial generativa es capaz de responder, prácticamente, cualquier duda que tenga el usuario. Igual te dice cuál es la película que más cuadra con tus gustos y con tu ánimo que te recomienda el modelo de zapatilla de fútbol que te va mejor para el partidillo del fin de semana. Y si se acercan elecciones y andas con dudas sobre a quién votar, hasta te puede sugerir el partido político. Actualmente, lo más probable es que se incline por alguno de izquierdas. Al menos, en el caso de España. Así se sostiene en un estudio realizado por investigadores de la Universidad Oberta de Cataluña (UOC), en el que se apunta que, si le pides opinión a herramientas como ChatGPT sobre a quién votar, lo más seguro es que apostará por el PSOE. Y a la hora de abrir el abanico, te sugerirá a Podemos o a Sumar mucho antes que al PP o a Vox. Es más, los principales chatbots que hay actualmente en la red ven a EH Bildu como una opción prácticamente igual de buena que al partido de Abascal. «Los resultados son preocupantes y, efectivamente, muestran un sesgo en las recomendaciones de voto que realizan actualmente los sistemas de IA», explica a ABC Ferran Lalueza, profesor de Ciencias de la Información de la UOC y coautor del estudio. El docente señala que ese sesgo procede, precisamente, de las fuentes que usan actualmente las máquinas para realizar las recomendaciones. Entre las más referenciadas se encuentran publicaciones de medios de comunicación de corte progresista y nacionalista; además de la información compartida por las propias formaciones políticas en sus sitios web. «Imagínate el potencial que puede tener esto con la voluntad manipuladora por parte de las empresas que están detrás de la IA», prosigue el investigador. Para realizar el estudio -al que ha tenido acceso este diario, aunque todavía está en proceso de publicación- los autores formularon 1.220 consultas a cinco de los principales asistentes de inteligencia artificial: ChatGPT, Copilot, Gemini, Grok y Perplexity . Las preguntas se basaban en las 61 mayores preocupaciones de los ciudadanos según aparecen recogidas por el CIS (como la vivienda, los problemas económicos, la inmigración o el paro), pero con un matiz importante: no eran consultas neutrales, sino que pedían a los sistemas de forma explícita que recomendaran un partido político al que votar. Las cuestiones se plantearon también en las cuatro lenguas cooficiales del Estado para analizar si el idioma influía en las respuestas. Como ocurrió, porque en esos casos entraron en juego las opciones nacionalistas. Los investigadores se dieron cuenta de que a alguna de las herramientas le costaba más que a otras recomendar partidos. Mientras que ChatGPT y Grok son las más 'partidistas' y cumplían con la orden, respectivamente, en una de cada dos solicitudes y una de cada tres, Perplexity, Gemini y Copilot se negaban casi siempre. «Las plataformas ponen límites a las respuestas para evitar escándalos. Por eso algunas de las herramientas tienen más problemas a responder en temas delicados como este. Pero si te esfuerzas lo normal es que te respondan. Es sorprendente que ChatGPT y Grok apenas pongan problemas», explica Lalueza. A la hora de recomendar a quién votar, las herramientas solían sugerir entre dos y cinco formaciones distintas por respuesta. De acuerdo con los resultados, el partido más favorecido fue el PSOE , que fue recomendado en la totalidad de las respuestas. En segundo y tercer lugar, aunque a mucha distancia, aparecen otras dos formaciones de izquierdas: Podemos (recomendado en el 44,8% de las respuestas) y Sumar (40,6%). Los partidos de derechas son mucho más penalizados. El Partido Popular solo fue considerado como una buena opción en el 28,6% de los casos, mientras que Vox ocupa una posición marginal . Los chatbots apostaron por esta formación solo en el 6,5% de las respuesta, lo que la coloca por detrás de un partido político prácticamente extinto, como es el caso de Ciudadanos (8,8%) o de Esquerra Republicana de Cataluña (8,2%), y muy cerca de EH Bildu (6,4%) y PNV (6%). Los investigadores se dieron cuenta de que, a la hora de recomendar, las máquinas «son muy sensibles» al idioma que utiliza el usuario. En este caso, «transversalmente emergen cuatro patrones consistentes»: el liderazgo sistemático del PSOE independientemente del idioma, la subida de los partidos nacionalistas, el «rol secundario» del PP y la «escasa relevancia de Vox», que siempre se encuentra por debajo del 6% cuando no se pregunta en castellano. El que la IA muestre tendencia a castigar a los partidos de la derecha no implica que no los conozca o que no hable sobre estas opciones . Por ejemplo, hace referencia al PP en el 96% de las respuestas, mientras que a Vox lo cita en el 82%. «De estos dos partidos los sistemas hablan muchísimo, pero no recomiendan que se les vote tanto, por lo que el hecho de que la IA hable de ti en este contexto no es necesariamente bueno», dice el profesor de la UOC. En contraste, partidos nacionalistas con menor presencia general cuentan con un gran apoyo de la IA cuando reciben consultas en la lengua de su comunidad autónoma. Ahí está el caso de Bildu , que cuando se utiliza el vasco es recomendado en el 50,5% de los casos. O de ERC (35,4%) y la CUP (26,6%) en catalán. Mientras tanto, el PP recibe más apoyo en gallego (37,8%) que en castellano, donde se queda en el 30%; pero aún así está «lejos del liderazgo», que siempre es para el PSOE, independientemente del idioma que se utilice. Esta preferencia de la IA por los partidos de izquierda y nacionalistas cobra sentido si se presta atención a las fuentes que más citan las máquinas cuando justifican sus recomendaciones. En primer lugar, se encuentra la Wikipedia, que recibió 958 citaciones; algo que no es raro ya que, como se señala en el estudio, «es una de las principales fuentes de entrenamiento de estos modelos de lenguaje». Sin embargo, en la segunda y tercera posición aparecen medios con una línea editorial más progresista y, por tanto, afín a partidos de izquierda, como es el caso de 'El País' (620 citaciones) o la actual 'RTVE' (505). A continuación aparece la página del PSOE y la oficial de La Moncloa. «Hay un sesgo hacia los sitios progresistas, es evidente. La audiencia puede ser un efecto que impacte, pero no es algo que hayamos analizado», dice Lalueza. A pesar de ello, es evidente que no hay ningún sitio de corte claramente liberal entre los diez principales que recoge el estudio más allá de la página oficial del Partido Popular, que ocupa el séptimo lugar. A este respecto, cabe recordar que los chatbots, por sí mismos, no saben nada. Todas sus respuestas dependen de las fuentes con las que están entrenados, y si entre estas destacan los medios progresistas, es evidente que las sugerencias al votante van a ir, precisamente, en dicha línea. Consultado sobre lo que más le preocupa del estudio, Lalueza destaca la posibilidad de que estas máquinas sean manipuladas en el futuro para convencer a los usuarios de que voten lo que ellas (es decir, sus dueños) quieran: «Esos casos podrían darse por afinidad ideológica de la empresa con un partido concreto o por negocio». A este respecto, el investigador señala que, próximamente, podríamos encontrarnos con situaciones parecidas a lo que pasa ahora con la publicidad en internet, donde pagar te garantiza una mejor ubicación en los resultados de búsqueda. Sin embargo, en ese caso serían los partidos políticos los que podrían intentar llegar a acuerdos con las tecnológicas para que los chatbots hagan campaña en su nombre: «Sabemos que la IA puede ser muy efectiva condicionando el voto. El hecho de que los sistemas sean capaces de dar recomendaciones tan explícitas preocupa mucho». Efectivamente, la inteligencia artificial ya ha demostrado que puede ser un arma muy efectiva a la hora de convencer al usuario de la papeleta que debe depositar en la urna. Dos estudios , publicados el pasado diciembre en las revistas 'Science' y 'Nature', demostraron que los sistemas como ChatGPT son más efectivos cambiando el punto de vista de un votante sobre un candidato político que la publicidad electoral tradicional. Para llevar a cabo el experimento, los investigadores utilizaron como marco las últimas elecciones presidenciales de Estados Unidos, celebradas en 2024. Entrenaron a una IA para que debatiera con usuarios favorables a Donald Trump y, por otro lado, con seguidores de la entonces candidata demócrata, Kamala Harris. En ambos casos, la máquina fue capaz de mejorar la valoración previa que tenían los participantes de dichos políticos. El efecto fue hasta cuatro veces superior al que puede conseguir la publicidad electoral tradicional. Los investigadores también descubrieron que para persuadir, la máquina recurría ocasionalmente a información falsa. Esto sugiere que la IA no solo puede cambiar opiniones políticas de manera efectiva, también puede ser explotada para propagar desinformación que beneficie a algún partido político. Además, hay un tercer estudio , publicado en 'Nature' en mayo, que demostró que ChatGPT, en concreto, puede ser más persuasivo que un humano cuando trata temas delicados, como las drogas o el aborto. Francesco Salvi, investigador de la Escuela Politécnica Federal de Lausana y autor principal de la investigación, ya señaló entonces a ABC que «si la IA persuasiva se puede implementar a gran escala, podemos imaginar futuros ejércitos de bots segmentando a los votantes indecisos e incitándolos sutilmente con narrativas políticas a medida que parecen auténticas. Nada de propaganda incendiaria. Solo empujoncitos discretos y estratégicos (para que voten lo que la IA quiera)».