Era un secreto a voces en las últimas semanas. El Vaticano estaba puliendo la confirmación del que se convertirá, hasta el momento, en el viaje más largo del pontificado de León XIV, pero también el que más carga emotiva personal tenga para el Papa por dos motivos: será una vuelta a su pasado como Robert Prevost y cumplirá una de las asignaturas pendientes de su predecesor, Francisco. Se trata de una gira por Latinoamérica, que la Santa Sede ya ha hecho pública, del 6 al 17 de noviembre y que lo llevará a Uruguay, Perú y Argentina. En sus doce años de pontificado, Francisco realizó 47 viajes internacionales y estuvo en 66 países. De ellos, casi una decena eran latinoamericanos. Pero el Papa nunca volvió a Argentina, su tierra natal, aunque él mismo declaró en varias ocasiones que quería ir e, incluso, que se llegó a organizar, pero que, por problemas de agenda o temas de salud, se fue postergando hasta que, finalmente, nunca salió adelante. Clara Fontan, periodista argentina acreditada ante la Santa Sede que ha seguido todo su pontificado, explica a ABC que «hay muchas razones que se desconocen» sobre por qué el Pontífice murió sin pisar de nuevo Argentina. Pero señala que, para entender cómo actuó, hay que tener en cuenta dos matices: «Francisco, con toda claridad, expuso en su pontificado sus prioridades y, entre ellas, estaba visitar aquellos países a los que nunca había ido un Papa. Además, mucho responde a su personalidad. Él fue una persona austera, muy despojada, y puede haber motivos personales que quizá tienen que ver con prescindir de sus propios deseos de visitar su tierra». Otra de las periodistas que más ha seguido la trayectoria del anterior Papa es Elisabetta Piqué, autora de libros como 'Francisco, vida y revolución' y 'El último cónclave'. La corresponsal de 'La Nación' detalla a ABC que, más allá de la preferencia de Francisco por viajar a países periféricos o que nunca antes habían contado con la visita papal, «seguramente, también hubo motivos políticos desde que fue elegido, porque hubo mucha manipulación política y mediática de todo lo que decía y hacía. Lo acusaban de ser el Papa kirchnerista, después el Papa peronista cuando, en realidad, siendo arzobispo de Buenos Aires, a Francisco lo consideraban la figura opositora al matrimonio Kirchner». Pero uno de los episodios más sonados de los últimos años fue el de las tensiones entre el presidente de Argentina, Javier Milei, y Francisco. Sin embargo, todo sucedió previamente a la llegada de Milei a la Casa Rosada, entre 2020 y 2023, antes de su investidura el 10 de diciembre de ese último año: «Tuvo frases muy fuertes en contra del Papa. Lo llamó Satanás, justamente acusándolo de comunista, le dijo de todo», añade Piqué. Francisco evitó contestarle con declaraciones públicas y el deshielo llegó en febrero de 2024, con Milei ya encabezando la presidencia de Argentina. Un encuentro en el Vaticano que marcó un antes y un después entre ambos: «En ese momento, Milei le pidió perdón, pudo darle un abrazo y el Papa Francisco utilizó el humor para zanjar toda diferencia que pudo haber en el pasado. En dos minutos, se superaron todas aquellas fricciones». Por eso, ahora la visita de León XIV a Argentina marca un antes y un después, teniendo en cuenta que el último Pontífice que estuvo fue Juan Pablo II en 1987. De hecho, uno de los primeros en hacerse eco ha sido el propio presidente, Milei, quien ha calificado de «histórica para todos los argentinos» la llegada en noviembre del Papa. Además, como explica Piqué, se trata de un «anhelo» y asegura que el actual Pontífice «encontrará una Argentina que lo va a recibir con los brazos abiertos». Lo mismo comparte Fontan, al describir a su país como «un pueblo católico, que tiene toda la fuerza de la Iglesia en Latinoamérica, con su fe y su piedad popular». Sobre lo importante que es este viaje para sus paisanos, cuenta que «Argentina también lo necesita, como tantos otros países que sufren la fragmentación y la polarización, y que es evidente que el Papa León, como en su momento lo fue Francisco, es una figura moral que está recordando al mundo entero la necesidad de unidad y paz. Y el pueblo argentino va a recibir muy bien el mensaje que León está dando al mundo». Si hay un país que está en el corazón de León XIV, ese es Perú, otro de los destinos que visitará en esta gira, junto a Uruguay. Robert Francis Prevost fue misionero allí cuando era fraile de la Orden de San Agustín y, después, volvió como obispo de Chiclayo, donde estuvo desde 2015 hasta que el Papa Francisco lo llamó al Vaticano para dirigir el Dicasterio para los Obispos como prefecto en 2023. Esta es una de las visitas más queridas, tanto para el Papa como para los feligreses peruanos, que lo llevan esperando de vuelta en su nación desde el mismo momento en que Prevost fue elegido. De hecho, en el primer mensaje del Pontífice minutos después de la elección, les dijo lo siguiente: «Y si me permiten también una palabra, un saludo a todos y en modo particular a mi querida diócesis de Chiclayo, en el Perú, donde un pueblo fiel ha acompañado a su obispo, ha compartido su fe y ha dado tanto, tanto, para seguir siendo Iglesia fiel de Jesucristo».
León XIV viajará a Argentina, la asignatura pendiente del Papa Francisco
Escrito el 05/08/2026